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Más sobre nuestros Arcángeles
Nuestros Arcángeles son eternas y sagradas entidades espirituales
que sirven a la creación. Los principales Santos Arcángeles
Espirituales son, por ejemplo, Miguel, maestro del elemento luz y
fuego; Gabriel, maestro del elemento agua; Rafael, maestro de la
energía etérica; y Uriel, coordinador de los otros tres. Los
Arcángeles perpetuamente proyectan elementales angélicos-ángeles –
para servir a la creación. Hay también Arcángeles logoicos, como
Yohannan (San Juan), que están en los niveles más altos de la
Jerarquía espiritual. Los seres humanos son también Arcángeles
logoicos en proceso de despertar a su estado divino. Los Arcángeles de los elementos nos conciernen en nuestra investigación y meditaciones puesto que están íntimamente involucrados en nuestro bienestar y evolución. Sus nombres no son de origen humano, sino que son, mejor dicho, la resonancia de la vibración de cada Orden. El fenómeno de vida en todos los reinos es el trabajo de los Arcángeles de los elementos. Cuando un ser humano encarna por primera vez en los mundos inferiores, lo hace con un Arcángel de cada Orden de los elementos. De este modo, dentro de los cuerpos de cada ser humano trabajan un Miguel, un Gabriel, un Rafael, un Uriel y un Samael. Samael, que es el ángel de la tierra, el la proyección elemental de Lucifer, el Arcángel de luz y el que mantiene la dualidad. Samael no es en sí mismo un Arcángel. Vamos a ver ahora cómo sirven a nuestro cuerpo físico. Como ángel de la tierra y los minerales y en eterna cooperación con los Arcángeles, Samael nos proporciona el material para los huesos, músculos y los órganos del cuerpo. Miguel nos da el calor corporal y la preciosa sangre roja. Gabriel nos da los diversos fluídos del cuerpo. Rafael nos proporciona la energía etérica y juega un papel inestimable en el mantenimiento de nuestra salud. Durante la noche estos Arcángeles trabajan en nuestros cuerpos en descanso para hacer los arreglos necesarios para restaurar nuestra salud. Como corresponde a sus inmaculadas tareas en nuestro cuerpo físico los Arcángeles también ayudan a construir y mantener nuestros cuerpos psíquicos y noéticos y sus respectivos dobles etéricos. Trabajan de un modo similar en todos los universos. Debemos aprender a colaborar con los Arcángeles de los elementos de un modo consciente en el mantenimiento de la salud y el bienestar, y también a beneficiarnos conscientemente de su sabiduría y amor. Ejercicios y meditaciones nos ayudarán a desarrollar nuestra conciencia de las Órdenes Arcangélicas. Los Arcángeles están constantemente creando tales imágenes según las formas Divinas, cuando construyen universos y mundos y cuando forman ángeles para cuidar su trabajo. El Espíritu Santo y sus co-laboradores – los Arcángeles – trabajan con Sabiduría Total y Super-consciencia en el cuerpo físico y en los mundos asociados, para engendrar el fenómeno de vida.
¿Tiene un Arcángel Auto-conciencia? Ciertamente, pero no la Auto-conciencia común a los seres humanos. El Arcángel posee Sabiduría Absoluta y conoce las Leyes y Causas y sus expresiones. Sin embargo, carece del fenómeno de la Auto-conciencia en diferentes escalas que caracteriza a la Humanidad. El Arcángel no tiene subconsciente, ni auto-consciencia, ni Auto-conocimiento super-consciente. Tiene Absoluto Auto-conocimiento. ¿Acaso la Sabiduría Total conoce la naturaleza de la Sabiduría Total? ¿Acaso la luz conoce la naturaleza de la luz? Antes de su expresión, Seres Humanos y Arcángeles, como Mónadas Sagradas, difieren poco unos de otros. Más tarde, cuando vuelven al Absoluto Ser, la diferencia es grande. Los Arcángeles de los elementos – fuego, líquido, tierra, éter- no alcanzan el Auto-conocimiento consciente en ninguna de sus expresiones. Esto es porque, después de tener su Ser, fueron expuestos a experiencias sin poder hacer comparaciones. Un Arcángel de fuego usa este elemento con total sabiduría, pero no conoce las emociones y los pensamientos que aparecen por la presencia de este elemento. Así, vemos que los Arcángeles de los elementos son todo-sabiduría sin poseer la humana Auto-conciencia. Ambos se parecen mucho; uno vive en todo y todos viven en uno. El Arcángel en cambio posee todo, excepto la capacidad de medir y comparar. En la parábola del Hijo Pródigo (Lucas 15:11 - 32) el padre da un anillo al hijo que regresa. Este anillo es un símbolo de dominio del tiempo y del espacio, como círculo sin principio y sin fin –etenidad-. Su hermano –un Arcángel- , que nunca ha dejado de estar al lado de su padre, se queja de que a él no se le ha ofrecido nada en recompensa por su obediencia. Con todo, el regalo al Hijo Pródigo está bien merecido, porque ha trabajado mucho tiempo y muy duro en los mundos de separación. Para determinar la naturaleza de los Arcángeles, los ángeles o seres humanos en Absoluto-Ser, es esencial adquirir la capacidad de armonizarse y unificarse totalmente. Es necesario ir más allá de la naturaleza de la Auto-conciencia humana, que está centrada en sucesos espacio-temporales, y entrar en la realidad de la vida, adquiriendo la super-consciencia del Auto-Despertar, que lleva a estados de éxtasis. Los Arcángeles se comunican entre sí, pero con un lenguaje diferente al nuestro; su comunicación es principalmente por medio del amor. Para los Arcángeles, sin embargo, las palabras no tienen significado, puesto que toda comunicación es emitida y absorbida como una forma-idea universal. El lenguaje de los Arcángeles abarca un amplio spectrum de colores y sonidos. Los sonidos pronunciados por los Arcángeles dan lugar a la creación de los universos. Usan la supersubstancia de Mente de un modo perfecto y producen vibraciones creadoras, que forman y disponen la materia en el lugar y orden de acuerdo con la Ley. Cuando un ser humano evoluciona hasta el punto de aprender estas vibraciones, que no requieren de la lengua para su reproducción, sino sólo que el corazón esté en armonía con ellos, entonces puede reproducir los mismos sonidos y convertirse en un maestro de materialización y desmaterialización entre otras de sus habilidades. Dentro de la Absoluta Super Auto-consciencia Auto-suficiencia del Ser Absoluto están los Sagrados Seres Monádicos, Órdenes de Arcángeles, y cada Orden contiene miríadas y miríadas de Seres del mismo. Sabemos de la existencia de doce Órdenes Arcangélicas: de Tronos, de Autoridades, de Dominios, de Principados, de Señores Supremos, Serafines, además de otros con nombre y sin nombre. Nadie ha hablado nunca en detalle del tipo de vibraciones de los Arcángeles que pertenecen a las altas escalas de los Órdenes, porque pocos han llegado tan cerca de estas Órdenes como para armonizarse con ellas. Los Dominios o Señores Supremos están, por su naturaleza, más allá de cualquier investigación porque se diferencian muy poco del Ser Absoluto, desde el punto de vista humano. La mayoría de nosotros no puede entender las vibraciones de esos Arcángeles, quizá porque están más en la Divina Auto-suficiencia que en la Divina Voluntad-satisfacción. Volvamos al tema de nuestro Ángel Guardián, que es de la Orden de los Tronos, y que nos acompaña durante todas nuestras encarnaciones. Este Arcángel no se distingue en absoluto de los Arcángeles de la Orden de los Tronos, y además está en unión-armónica con todos los Arcángeles. De un modo similar el Alma-Espíritu Auto-consciente es una expresión del Ser Humano como Mónada Sagrada. Lo que podemos decir sobre este Arcángel de los Tronos es que está siempre dentro de nosotros, hasta el punto que algunos sistemas de investigación lo llaman el “alma gemela”. Nosotros no recurrimos a tales conjeturas, porque sabemos que el Ángel Guardián no es idéntico a nuestro “Yo-Mismo”. Tiene su propia naturaleza y existencia eterna. Sin embargo, puede llegar a parecerse a nosotros por armonizarse con nuestros sentidos. Los Arcángeles mantienen los planetas en equilibrio en el espacio y controlan sus relaciones con su padre, el sol, que es su sede – en cuanto a nosotros como terrestres se refiere. Las diversas variedades de plantas y animales no tienen una naturaleza auto-consciente eterna, pero son aliento de vida, cuyas experiencias son transferidas directamente al Arcángel, que los representa. Cuando vemos a un ser humano “morir” – preferimos decir “pasar a mejor vida”, ¿qué es lo característico del cadáver? Tierra; todo se convierte en gas y regresa a la tierra. Lo que no se disuelve y se marcha es nuestra personalidad presente.
Junto con Miguel, Gabriel parte también y abandona el elemento agua, dejando así de regular el trabajo de los diversos líquidos del cuerpo. El Arcángel coordinador, Uriel, abandona asimismo el cuerpo. El único que no los sigue es Samael, el ángel de la tierra, que como tal, permanece con la tierra. Miguel, Gabriel y Rafael trabajan simultáneamente en los cuerpos físico, psíquico y noético a través de los dobles etéricos de cada cuerpo. En el cuerpo psíquico Rafael y Gabriel desempeñan los papeles principales, puesto que tienen una mayor conexión con la materia etérica, mientras Miguel juega un papel secundario. Después, cuando el cuerpo psíquico se desecha, en el momento de la llamada “segunda muerte”, estos Arcángeles trabajan juntos en el cuerpo noético. Rafael, de nuevo, tiene el papel más importante en esta etapa, como controlador de la Mente, en su estado puro. De modo similar, el trabajo de Miguel es de la mayor intensidad, mientras que es Gabriel el que juega ahora un papel secundario. Ver Conferencia sobre nuestro Ángel Guardián y los Arcángeles
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