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La Verdad es un luminoso diamante de muchas caras.

La Inmensa Luz inunda esta gema y sus colores destellan por cada lado.

Místicos, mensajeros, sabios y maestros de todos los tiempos, razas y creencias han hablado

de una faceta diferente de esta común y Eterna Verdad.


Dáskalos & Los Investigadores de La Verdad

    No es posible para nadie, sea cual sea el lenguaje que use, describir de manera adecuada quién y qué es Dáskalos, el Dr. Stylianos Atteshlis. Ni es posible para nadie describir en su totalidad las enseñanzas de los Investigadores de la Verdad transmitidas a través de Dáskalos como una poderosa corriente. Sin embargo, sí es posible para cualquiera amar y respetar a Dáskalos, el místico sanador cuyos formidables trabajos se extendieron durante siete décadas. Su vida estuvo dedicada a la curación y las enseñanzas de los Investigadores de la Verdad comenzaron públicamente en 1919 en la isla de Chipre, en el extremo oriental del Mar Mediterráneo - justo frente a la costa de Siria. En aquel momento Chipre estaba habitada por griegos cristianos y turcos musulmanes. Chipre acababa de ser formalmente liberada de los turcos  por los ingleses después de más de tres siglos de control turco-musulmán. Pero serían necesarios 41 años más para que Chipre consiguiera independizarse de los ingleses.

        En 1919 el joven Dáskalos era capaz de viajar Auto-Conscientemente a mundos de más elevadas dimensiones. A los siete años podía hablar las lenguas de sus vidas anteriores y comunicarse conscientemente con "grandes inteligencias" que le guiaban desde los mundos superiores. Sus padres lo sabían y creían en sus habilidades pero le advirtieron que no revelara estas cosas a los demás. Desde el principio de esta encarnación Dáskalos sabía quién era y la razón de su vida en la Tierra. Lo que no sabía desde el principio era que todas las personas que estaban a su alrededor no eran como él. Él pensaba que todo el mundo podía comunicarse con esas elevadas inteligencias a las que él llamaba hermanos guías; pero estaba a punto de darse cuenta de lo diferente que era en realidad.       

          Un día, en el colegio, el profesor de aritmética lo llamó para resolver un difícil problema de matemáticas. Desafortunadamente Dáskalos no estaba preparado en absoluto y reconoció ante el profesor que no se había estudiado la lección. El profesor insistió en que saliera a la pizarra e intentara resolver el problema.

        Dáskalos se acercó a la pizarra sin tener ni idea de cómo resolver el problema de multiplicación. El profesor leyó el problema en voz alta y Dáskalos lo escribió en la pizarra. Entonces, según Dáskalos relata más tarde: " Sentí cerca de mí a uno de mis hermanos guías y amigos, un monje dominicano al que conocí hace cientos de siglos. Me dijo: "Dame tu mano, vamos a resolver el problema."

        Dáskalos cogió la tiza para escribir en la pizarra. Su guía desencarnado tomó el control de su mano y resolvió el problema. El sorprendido profesor de matemáticas le preguntó: "¿Por qué me has dicho que no has estudiado?"

        Dáskalos inocentemente respondió: "Señor, no he sido yo el que ha resuelto el problema".

        El profesor preguntó incrédulo: "¿Entonces quién?"

        "Fue Padre Dominico, el monje dominico que está en pie junto a mí. Él cogió mi mano y resolvió el problema", declaró Dáskalos con toda simpleza.

         El profesor se enfadó y le dijo, "Yo no veo a nadie, ¿es que me estás tomando el pelo?"

         El profesor acompañó a Dáskalos al despacho del director del colegio, le contó lo ocurrido y dejó a Daskalos con él. Afortunadamente, el director era un practicante de espiritualismo en secreto. En aquel tiempo estudiar espiritualismo estaba prohibido por la estrecha mentalidad de los hombres de iglesia de Chipre.

Cuando el director vio lo que Dáskalos había escrito en la pizarra le pareció que no correspondía a la escritura de un niño de siete años y consideró la explicación de Dáskalos más seriamente. El miércoles siguiente no había escuela por la tarde y el director arregló con el padre de Dáskalos una cita para que su hijo fuera a su despacho. Ese día Dáskalos fue al despacho del director y se encontró con un hombre alto y grueso, un profesor de matemáticas y un profesor de latín esperándole. Querían saber más acerca de este pequeño de siete años y su ayudante invisible. Planeaban comprobar por sí mismos la autenticidad de Dáskalos y Padre Dominico. Primero le examinaron con problemas de aritmética por encima de su nivel de estudios. Después le pusieron problemas de álgebra, raíces cuadradas y logaritmos. En todo momento Padre Dominico guiaba la mano de Dáskalos y sin fallar resolvía los difíciles problemas.

         A continuación, pidieron a Daskalos que tradujera algunas líneas de las obras de Ovidio (43 a C-17 d C), el poeta latino de maestría narrativa y linguística inigualables. El profesor quería leer esas líneas en latín y que Dáskalos las escribiera en griego.

         "Sí, por supuesto, pero, ¿quiere usted que las escriba en griego hablado común o en griego formal 'puro'?" respondió Dáskalos.

         Los profesores se miraron incrédulos y le dijeron: "En ambos".

         Dáskalos, con la guía de Padre Dominico, obedeció y tradujo dos páginas del latín. Los profesores, impresionados, continuaron poniéndole a prueba y le pidieron que tradujera de una Biblia en latín, según el profesor iba leyendo en voz alta. Dáskalos hizo lo que le pidieron e incluso corrigió un error cometido por el lector, cuya pronunciación latina no era tan buena. Entonces Dáskalos, en completa consonancia con Padre Dominico, comenzó a leer el Evangelio latino pronunciando el latín a la perfección.

        Después de escucharle, el profesor de latín estaba tan entusiasmado que se acercó a Dáskalos, lo abrazó y le dio un beso tremendo. Como a la mayoría de los niños de su edad, a Dáskalos no le gustaban esas demostraciones de afecto e instantáneamente se limpió el beso.

          Ahora bien, sería un gran error pensar que Dáskalos estaba "canalizando" a una entidad superior llamada Padre Dominico. Dáskalos no canalizaba. Ni tampoco aprobaba que alguien se abriera como medium a entidades desconocidas o energías no verificadas, para permitirles expresarse a través de su personalidad. Eso puede ser muy peligroso y decepcionante. En lugar de eso, Dáskalos, por medio de "vibrar en el mismo tono" o "armonizar", era capaz de ponerse en consonancia con su viejo amigo o guía. En cuanto Dáskalos estaba completamente coordinado con Padre Dominico, ya moviera éste la mano de Dáskalos o le comunicara algo, ese conocimiento pasaba a ser inmediatamente su propio conocimiento. Pensad en la unión-armónica entre dos seres como algo similar a poner juntas las llamas de dos velas. Cuando las dos llamas se unen, la luz se hace más brillante y parecen una sóla. Separa las llamas de nuevo y vuelven a verse como dos llamas individuales.

        Daskalos enseñó que desarrollando nuestras habilidades latentes para estar en armonía, las cuales nos llevarán a la unidad, podríamos asimilar conocimiento sobre cualquier persona o cosa directamente. Aún más, el conocimiento directo obtenido por unión-armónica es, con mucho, más rápido que el adquirido con estudios convencionales. Lo que llevaría años y años de aprendizaje terrenal se puede conseguir en momentos a través de la unión-armónica.

        Al día siguiente, después de realizar las pruebas con el director del colegio y los otros maestros, ocurrió un accidente. Otro chico de la escuela estaba corriendo y se cayó entre la grava.  Se hizo un profundo corte en la rodilla y sangraba mucho. Los otros maestros llevaron al niño, que no paraba de llorar, al despacho del director, donde estaba Dáskalos. Padre Dominico dio instrucciones a Dáskalos para que pidiera agua y limpiara la sangre de la rodilla herida del niño. Dáskalos limpió la herida de arenillas, pero continuaba sangrando abundantemente.

        El director había llamado ya al doctor local de la vecindad, que casualmente era primo de la madre de Dáskalos y sabía muchas cosas sobre sus aptitudes. Cuando llegó al despacho del director y vio a Dáskalos limpiando la herida le dijo al director que permitiera al pequeño continuar con lo que estaba haciendo.

        En ese momento, Padre Dominico le dijo: "Venga, vamos a curarle", y le dio instrucciones para que se pusiera de rodillas y tomara la rodilla del niño con sus dos manos. "Visualiza la rodilla curada, acaríciala, ve que está perfectamente y ahora quita tus manos", fueron las instrucciones de Padre Dominico. Dáskalos siguió las recomendaciones, retiró sus manos y ya no había más sangre ni herida en la rodilla del chico - ¡Estaba completamente curada!

        Cuando el doctor vio la herida curada totalmente, mencionó su parentesco con Dáskalos y declaró: "Estamos acostumbrados a estas cosas".

        Dándose cuenta de la gran ocasión que representaba este místico-niño-sanador, el director habló con el padre de Dáskalos para que el niño fuera a casa del director los viernes por la tarde. El viernes siguiente Dáskalos se presentó en la casa del director donde se encontró en una habitación con veinte investigadores espirituales deseosos de saber acerca de este maravilloso niño y sus guías invisibles. 

        Le preguntaron a Dáskalos, al que llamaban por su diminutivo, Lakis, si podrían hacer algunas preguntas filosóficas a Padre Dominico. Dáskalos asintió.

        Empezaron a preguntar y a escribir las respuestas dadas por Dáskalos. A continuación le formularon preguntas en diferentes lenguas. Dáskalos respondió con una pronunciación perecta en la misma lengua que la pregunta formulada. Todos se quedaron asombrados. Estaban maravillados de cómo un niño de siete años podía contestar a esas profundas cuestiones filosóficas y de cómo podía haber aprendido lenguas extranjeras a una edad tan temprana.

        Esas reuniones continuaron durante tres semanas hasta que Padre Dominico y Padre Yiohannan informaron a Dáskalos que las reuniones no podían continuar de esa manera. Dáskalos había estado en continuo y consciente contacto con Yiohannan, su consejero desencarnado, durante 2000 años aproximadamente. Yiohannan informó de que, si el director y sus estudiantes querían continuar, tenían primero que hacer Siete Promesas.

        Yiohannan guió la mano de Dáskalos para escribir las Siete Promesas, que hasta el día de hoy son usadas por los estudiantes de Dáskalos - sin haber cambiado ni una coma. Las Siete Promesas no son invocaciones a persona alguna, organización o incluso Dios. Las Sietes Promesas son promesas que el individuo hace a Sí mismo, prometiendo tratar de vivir de acuerdo con ellas en pensamiento, palabra y obra en todo momento. 

        Al día siguiente, Dáskalos anunció los requisitos para continuar, ofreciendo a su nueva clase las Siete Promesas y pidiendo que cada uno las pronunciara antes de introducirse en esta gran tarea. El director leyó las Siete Promesas en voz alta; los demás investigadores se pusieron en pie recitándolas con la mano en el corazón y recibieron la iniciación de este diminuto maestro. Dáskalos se sentó en una silla con sus piececitos, que no llegaban al suelo y continuó enseñando a su intelectual audiencia. Así empezó la enseñanza y el trabajo de curación de este maestro de siete años en la isla de Chipre en 1919.

        En el transcurso de los siguientes setenta años, Dáskalos estableció 100 círculos de estudio independientes a lo largo del mundo entero; muchos miles de estudiantes han entrado a formar parte de esos círculos y han experimentado personalmente un profundo despertar espiritual y evidentes curaciones.

Las llamadas enfermedades "incurables", como cánceres mortales, fueron "milagrosamente" curadas en la presencia de Dáskalos. La extraordinaria habilidad para sanar de Dáskalos permitía a los paralíticos "permanentes" caminar de nuevo. Dáskalos no sólo curaba daños físicos, también aquellos cuyos  corazones arrastraban profundas y graves heridas emocionales, encontraban en Dáskalos el remedio bajo su amoroso cuidado. Y aquellos que caminaban en la oscuridad mental, negatividad y confusión eran conducidos fuera de las sombras y de vuelta a la luz por el sabio consejo de Dáskalos.

         La facultad y la preparación de Dáskalos para entrenar a los interesados buscadores de la verdad en sus avanzados métodos de curación y de búsqueda de la verdad era excepcional. Ayudó a innumerables investigadores a elevar su consciencia hasta más y más altos niveles. Estableció diversos círculos de estudio que revelaban enseñanzas cada vez más profundas según avanzaban; el círculo externo, el círculo interno, el círculo central y el círculo más central. A aquellos investigadores serios que estaban preparados, les proporcionaba sinceramente un entrenamiento más avanzado, en cosas tales como la construcción de formas psiconoéticas, Exomatosis [experiencia consciente fuera del cuerpo-OBE=Out of-Body-Experience], curación a distancia y mucho más. Dáskalos puso las bien llamadas "Llaves de Oro" del reino de los cielos en nuestras manos - y nos enseñó cómo usarlas.

          Podríamos correctamente decir que en 1919 el Dáskalos de siete años estableció el comienzo de los Círculos de los Investigadores de la Verdad y el Sistema para la Investigación de la Verdad, que continúa hasta el día de hoy. Actualmente, cada uno de los Círculos de los Investigadores de la Verdad está encabezado por un avanzado/a hermano o hermana Investigador de la Verdad. Cada círculo es independiente de los otros círculos, lo que significa que los líderes y miembros de un círculo no interfieren en el trabajo de los otros círculos.

         Cada Círculo oficial para la Investigación de la Verdad tiene la enseñanza en su totalidad; "Hay suficiente material en las lecciones y libros para trabajar durante cientos de años", como Dáskalos decía a menudo.

         La enseñanza, el Sistema para la Investigación de la Verdad, es completa. Como estudiantes no necesitamos más teoría, el conocimiento está ya en las enseñanzas que Dáskalos tan diligentemente nos brindó. Lo que se necesita sin embargo es que cada estudiante haga el esfuerzo honesto de investigar la verdad directamente; encontrar la verdad de quién y qué es y liberarse del sufrimiento e ilusiones urdidas por el egoísmo personal.

        Dáskalos supervisaba los círculos e incluso se consideraba a sí mismo como miembro de cada círculo. "No es necesario un sucesor...Cuando yopase a mejor vida” seguiré supervisando los círculos", prometió Dáskalos. Cada uno de los hermanos o hermanas guías avanzados que encabezan un círculo oficial representan a Dáskalos (como maestro) en dicho círculo. Así como Dáskalos representa las enseñanzas de las más elevadas inteligencias con las que él está en contacto.

        Esas llamadas inteligencias más elevadas no eran sólo seres humanos avanzados - guías desencarnados. Las inteligencias más elevadas eran también conocidas como "Ben Allaha" (Hijos de Dios) y "Ben Aur" (Hijos de la Luz) en el lenguaje arameo usado por Cristo. En la lengua hebrea llaman a estas inteligencias divinas, "Elohim" (Dios en Multiplicidad) - Dioses dentro del Verdadero Dios. Algunas de esas grandes inteligencias se manifiestan como  Arcángeles dentro de la totalidad de las órdenes de Arcángeles conocidas y desconocidas por el ser humano. Esos innumerables Seres-Espíritu nunca han nacido ni nunca morirán - son eternos. Dáskalos nos presentó a esas grandes inteligencias y nos enseñó a entrar en comunicación consciente con ellas. Ellos se gozan al ver nuestro acercamiento largamente esperado. Nos dan la bienvenida y están dispuestos a revelar su gran sabiduría a cualquier sincero buscador. Su divina inteligencia es tan inmensa comparada con nuestra humana inteligencia, que es como comparar la inteligencia de un gran científico con la de un niño pequeño.

        Obviamente Dáskalos estaba tremendamente avanzado, tanto como las enseñanzas que diestramente sembró en nuestros corazones y nuestras mentes. Pero lo más importante en el Sistema para la Investigación de la Verdad no es la personalidad de Dáskalos o del líder de cualquier círculo. El Sistema para la Investigación de la Verdad no es un culto personal. Los grupos basados en la personalidad pueden ser muy peligrosos, tanto para el líder con una personalidad carismática, como para los estudiantes que le siguen. Lo importante en nuestro sistema es la enseñanza, preservada y transmitida por los hermanos y hermanas guías para la Investigación de la Verdad. 

        Los hermanos y hermanas que dirigen los Círculos Investigadores de la Verdad no aceptan reverencia, adoración o dinero por su trabajo. No esperan ni aceptan ningún respeto especial sino aquel que merece cualquier miembro del círculo. La razón de su trabajo no es tanto propagar la verdad, sino ayudar a aquellos que están interesados en entender la verdad de un modo más completo.

        Sin embargo, podríamos retroceder en el tiempo y decir acertadamente que la investigación de la verdad comenzó en el mismo instante en que el primer ser humano en la Tierra se preguntó: ¿Donde estoy? ¿Quién soy yo? ¿Cuál es mi razón de ser? Así pues, la investigación de la verdad no es algo exclusivo de los miembros de los Círculos de los Investigadores de la Verdad. La Investigación de la Verdad es la real llamada y la responsabilidad básica de todo ser humano.

          Las enseñanzas de los Investigadores de la Verdad no presentan teorías sin verificar para ser aceptadas ciegamente. Estas enseñanzas son la clara reflexión de la Verdad, de la naturaleza de la realidad y del Espíritu de cada uno de nosotros. La verdad contenida en las conferencias debe ser sinceramente investigada y experimentada por cada uno de nosotros. La auténtica verdad no es algo que se obtenga desde fuera de nosotros mismos. La auténtica verdad está ya en nosotros, en nuestra propia Naturaleza Divina. Los hermanos y hermanas guías con amor y sabiduría están para ayudar y dirigir vuestros pasos según asciendéis la escalera de la verdad relativa hasta la verdad absoluta. Enseñanzas, maestros y guías muestran el camino, pero cada uno de nosotros tiene que hacer el esfuerzo para avanzar por el sendero si queremos alcanzar nuestra meta de Auto-Realización - comprender quién y qué somos realmente.

 

by Daniel Joseph
DANIEL jOSEPH © 2005